Altuna (Urnieta): Feb. 23, 2008

Asistentes: 2 maños (Edu y Sonia), 2 riojanos (Iñigo y Susana), 3 bizkaínos (Javi, Olga, Zaca), 1 bielorrusa (Inés), 2 naranjitos (Hilario y Susi), 5 giputxis (Johnny, Iker, María, Maika y Nesss). Total, 15 cuando la reserva era para 14, gracias al habitual fichaje de ultima hora.

Previo

Quedada general en el Txili. Para cuando llego la peña algunos ya nos habiamos endiñado 3 kalimotxos en media hora. Hernani superambientado a esa hora, se juntan los que están de digestivos después de comer en sidrería con los que están echando aperitivos antes de ir a cenar en sidrería. Aparece el oso yonki, solo para saludar, que llevaba de marcha desde a mediodia, y acaba apuntandose (no esperábamos menos de él). Pillamos el tren "gratuito" a Urnieta. Otros fueron directos a Urnieta y disfrutaron del bar Pepe y su ambiente sin par. Total que en la estacion nos juntamos 14 y vamos a Altuna que esta a solo 50 metro. Maika llegaria media hora después.

Sidrería

Gran ambiente también en la sidrería, de estilo de hace 20 años, como comentaron los veteranos de las Sagardo-Biras. El suelo no estaba nivelado, no había canalillo ni baldes para recoger la sidra caída (se usaba el método tradicional del serrín), mesas corridas, 2 baños, un urinario y a tope de gente. Casi faltaban las vacas al lado. Afortunadamente no sigue el estilo actual de un sitio para comer y una sala anexa para beber y las kupelas.

Sacaron la primera ronda de las comidas demasiado rápido. De hecho, las 2 primeras bandejas de tortilla y bakalao (simultáneas) llegaron antes de que todo el mundo hubiese cogido el vaso. Luego costo que llegara lo que queríamos de más (la tortilla de Maika y la sexta txuleta). La kashera que servía en las mesas (una para todo el jolgorio) no parecía enterarse, porque preguntaba lo mismo a unos y otros en la cuadrilla. Igual buscaba la contradicción para sacar la menor cantidad de comida posible. Al principio, insistió una y otra vez para que respetásemos el sitio de los 8 de al lado, pero cuando vinieron éstos y no nos respetaron el espacio, no parece que pasase nada.

Al final de papeo fue: 2 tortillas + 1 (Maika), 2 de bakalao con pimientos rojos, 6 txuletas que casi fueron 5 por el equívoco de responder que no comeríamos más (y lo que costó que sacaran la sexta!!!), queso, nueces y membrillo (poquito también, para 15 que éramos). El kashero se dedicaba a hacer las txuletas en la parrilla, controlándolo todo. La carne, bien sangrante, cosa que no a todas gusta; los huesos estaban en su punto. Total, 28 euros por persona, aunque hubo quien apenas comió ni bebió (haberlo dicho antes, que hubiésemos dicho que éramos 14 al pagar!!! y el bote lo habría agradecido)

Los chorros horizontales de las metálicas mojaron a más de uno, cuyos grifos habíamos conquistado desde hacía rato; por alli cerca tenía la mesa la mujer del tiempo de la ETB. 7 kupelas de madera y 2 metálicas. Excepto la número 1, creo que las probamos todas, varias veces, aunque la 3 no estaba muy bien. Unas 3 o 4 kupelas estaban abiertas de continuo y el resto fueron siendo abiertas por el de la fotocopiadora de la UPV/EHU, socio de la misma sociedad de Urnieta que Maika. Por fin nos habló! En un momento dado incluso hubo dantzaris y trikitixas. Iker y Edu se lanzan a cantar las tan conocidas canciones de "mi prima Dominga López" y "a mi me gusta el pimpiripimpimpin", acabando todos dando el cante, tanto de nuestro grupo como vecinos de mesa. Muy buen rollito y mejor ambiente. Muchas fotos y videos. Caen varios "hidalgos". Al final, los más veteranos en las cosas de la sidra, acabaron bebiendo a morro de las metálicas (no se sabe si el chorro tocó sus campanillas, pero seguro que anduvo cerca).

Al salir de alli echamos un trago contra-reloj en el Goi-Mendi de Urnieta antes de ir a Hernani en el primer bus que pudimos. Maika acompaña a los riojanos en coche. Algunos se fueron directos a Donostia, aprovechando el bus.

Ya en Hernani, tragos en el Kixkal (grandes fotos grupales, con Edu tumbado en la calle) y Caseríoo: destacan los jarabies e Inés que sorprende sacando cava (Kixkal) y tequilas (Caserío), culpables de las lagunas de memoria que algunos teníamos al día siguiente. El horario de los bares aguantó la juerga de la peña.

Epílogo

Nos lo pasamos todos muy bien. Al cabo de la noche dio igual que Johnny llevase ventaja en beber: muchos no le anduvimos a la zaga etílica... De ahi la falta de detalles en la parte final de la cronica debido a los cerebros espongiformes.